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Fundación UNIVERSIDAD de Bogotá

“Jorge Tadeo Lozano”

 

Facultad de humanidades

 

Asignatura: Historia del arte I

 

Intensidad horaria presencial: Cuatro (4) horas semanales

Número de créditos: Cuatro (4)

 

Justificación

Quizá hablar de “arte” antes del surgimiento del Renacimiento resulta algo paradójico, ya que el concepto mismo sólo se desarrollará, con su connotación moderna y contemporánea, hasta este período. Incluso hablar de “arte” resulte aún más paradójico para referirnos al surgimiento de las primeras manifestaciones humanas en el paleolítico y en el neolítico, al desarrollo de las primeras grandes culturas del oriente cercano y de Egipto y el mar Egeo, y al forjamiento de lo que habitualmente se llama la cultura clásica antigua griega y romana. Pero si pensamos que el “arte” cumple un papel fundacional en la manera de desplegar el hombre sus dimensiones existenciales en el tiempo y en el espacio que vive, es claro que de manera destacada asistimos en los momentos prehistórico e histórico señalados al surgimiento del primer arte del ser humano.

El curso Historia del arte I pretende acercar, de manera crítica, a los estudiantes a los primeros fenómenos artísticos de algunos de los primeros grupos humanos; a los de las culturas mesopotámica y egipcia; y a los del mundo cultural clásico antiguo de Grecia y Roma. Se busca estudiar las especificidades de las manifestaciones artísticas visuales y arquitectónicas, y explicitar las motivaciones culturales, artísticas, existenciales, de tales manifestaciones.

Exponerse al estudio del surgimiento de las manifestaciones artísticas y creativas del ser humano es una manera de enriquecer no sólo el propio cúmulo de conocimiento sino también los propios modos de pensar y de crear.

 

 

Descripción de contenidos

 

I. Historiografía y teorías del arte

Los textos correspondientes a estos contenidos buscan proporcionar elementos críticos que permitan reconocer que lo que conocemos como “historia” no consiste en una descripción de hechos dados, sino una configuración y una reconstrucción interpretativa de fenómenos temporales; también buscan enfrentar al estudiante a reflexiones sobre el arte que le den elementos conceptuales para enfrentar los fenómenos artísticos y pensar lo que es el arte.

 

Lecturas básicas

·        Edward H. Carr, ¿Qué es la historia?, Cap. 1: “El historiador y los hechos”, Editorial Ariel, S.A., Barcelona, 1987, pp. 55–86.

·        Ernst Gombrich, La historia del arte, contada por E. Gombrich, Editorial Debate, Madrid, 1998, Introducción: El arte y los artistas, pp. 15–37.

·        Susan Woodford, Cómo mirar un cuadro, Cap. 1: “Diferentes maneras de mirar un cuadro”, Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1999, pp. 6–13.

·        Moshe Barasch, Teorías del arte. De Platón a Winckelmann, Alianza Editorial, Madrid, 1999. pp. 1–47.

 

II. Arte rupestre

Los primeros fenómenos artísticos que se estudian en el curso son los provenientes de hace 30.000 años aproximadamente. El hecho de que estos fenómenos se ubiquen en la prehistoria, hace muy difícil la lectura e interpretación de las motivaciones existenciales que los anima. Sin embargo, se trata de reconocer procesos de abstracción y de creación simbólica que dan cuenta de estas primeras huellas “artísticas” del ser humano.

 

Lecturas básicas

·        H. W. Janson, Historia general del arte, vol. 1: El mundo antiguo, Alianza Forma, Madrid, 1990, capítulo 1: “Magia y rito. El arte del hombre prehistórico”, pp. 41–75.

·        Sigfried Giedion, El presente eterno: Los comienzos del arte, Selección: “La abstracción” (pp. 34–62) y “El símbolo en el arte primevo” (pp. 106–121), Alianza Editorial, Madrid, 1995.

 

Lecturas complementarias

·        Ernst Gombrich, La historia del arte, contada por E. Gombrich, Editorial Debate, Madrid, 1998, capítulo 1: Extraños comienzos, pp. 39–53.

·        Arnold Hauser, Historia social de la literatura y el arte, Editorial Debate, Madrid, 1998, vol. 1, capítulo I: Tiempos prehistóricos, pp. 11–37.

 

III. Egipto, Mesopotamia, Mar Egeo

Quizá el arte de Egipto y el de Mesopotamia son, en el arte antiguo, los fenómenos que exhiben de manera más clara las relaciones que establece el hombre entre la imagen y la arquitectura, por un lado, y los dispositivos de poder, jerarquización social y apropiación del entorno, por el otro. Los monumentos conmemorativos de hechos históricos, la arquitectura megalítica y las artes plásticas ligadas al arte funerario y a demostraciones de poder, la imagen que vivifica eternamente al gobernante o al guerrero y sus hechos, son algunos ejemplos donde se puede leer tales relaciones.

 

Lecturas básicas

·        H. W. Janson, Historia general del arte. El mundo antiguo, Alianza Editorial, Madrid, 1990:

ü      Capítulo 2: El arte egipcio, pp. 77–108

ü      Capítulo 3: El próximo oriente, pp. 109–136

ü      Capítulo 4: El arte egeo, pp. 137–154

·        Christian Norberg–Schulz, Arquitectura occidental, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1985, Cap. I: La arquitectura egipcia, pp. 8–22.

 

Lecturas complementarias

·        Ernst Gombrich, La historia del arte, contada por E. Gombrich, Editorial Debate, Madrid, 1998, capítulo 2: Arte para la eternidad, pp. 55–73.

·        Arnold Hauser, Historia social de la literatura y el arte, Editorial Debate, Madrid, 1998, vol. 1, capítulo II: Antiguas culturas urbanas orientales, pp. 41–73.

 

IV. Grecia

El cosmos de dioses y hombres, la realización sensible de la belleza, el pensamiento mitológico, encuentran su manifestación en el arte griego. Leer en las artes visuales y en la arquitectura las experiencias del pueblo griego, proporcionan los elementos de una relectura de nuestro mundo, de nuestro pensamiento y de nuestros propósitos artísticos, en la medida en que el mundo griego es punto de referencia obligado de nuestra cultura.

 

Lecturas básicas

·        H. W. Janson, Historia general del arte. El mundo antiguo, Alianza Editorial, Madrid, 1990, capítulo 5: El arte griego, pp. 155–234

·        Christian Norberg–Schulz, Arquitectura occidental, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1985, Cap. II: La arquitectura griega, pp. 23–43.

 

Lecturas complementarias

·        Susan Woodford, Grecia y Roma, Primera parte: “Estatuas exentas” (pp. 10–28), y La pintura y la cerámica pintada” (pp. 44–58); Segunda parte: “La escultura” (pp. 59–71), y “La pintura” (pp. 72–80), Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1995.

·        Arnold Hauser, Historia social de la literatura y el arte, Editorial Debate, Madrid, 1998, vol. 1, capítulo III: Grecia y Roma, pp. 77–135.

·        Ernst Gombrich, La historia del arte, contada por E. Gombrich, Editorial Debate, Madrid, 1998, capítulo 3: El gran despertar, pp. 75–97; capítulo 4: El reino de la belleza, pp. 99–115.

 

V. Roma

Pensar el arte romano como una imitación del griego puede velar el acercamiento a las innovaciones tanto de motivación como de recursos visuales y arquitectónicos propias del arte romano: el arte conmemorativo de Estado, el despliegue de las intenciones articuladoras del gobierno humano y del mundo de los dioses, el desarrollo de nuevas técnicas que buscan tanto hacer más eficiente como más placentera la existencia, son algunas de las especificidades de los fenómenos artísticos de mundo imperial romano antiguo.

 

Lecturas básicas

·        H. W. Janson, Historia general del arte. El mundo antiguo, Alianza Editorial, Madrid, 1990:

ü      Capítulo 6: El arte etrusco, pp. 235–248

ü      Capítulo 7: El arte romano, pp. 249–302

·        Christian Norberg–Schulz, Arquitectura occidental, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1985, Cap. III: La arquitectura romana, pp. 44–59.

 

Lecturas complementarias

·         Susan Woodford, Grecia y Roma, Tercera parte: “Estatuas y relieves romanos” (pp. 89–100), y “Pintura romana” (pp. 101–108), Editorial Gustavo Gili, S.A., Barcelona, 1995.

·        Arnold Hauser, Historia social de la literatura y el arte, Editorial Debate, Madrid, 1998, vol. 1, capítulo III: Grecia y Roma, pp. 136–150.

·        Ernst Gombrich, La historia del arte, contada por E. Gombrich, Editorial Debate, Madrid, 1998, capítulo 5: Conquistadores del mundo, pp. 117–131.